¿Qué son las cefaleas y cuáles son los tipos principales?
Según la Sociedad Internacional de Cefaleas (IHS), las cefaleas se agrupan en dos grandes categorías: primarias y secundarias.
Cefaleas primarias
- Cefalea tensional: la más frecuente (≈90 %). Se percibe como presión o “casquete” en ambos lados de la cabeza.
- Migraña: dolor pulsátil, habitualmente unilateral, intenso y acompañado de náuseas, fotofobia o fonofobia.
Cefaleas secundarias
Relacionadas con causas médicas como traumatismos, patologías vasculares, sinusitis, intoxicaciones o abuso de medicamentos.
¿Qué causa las cefaleas?
- Cefalea tensional: estrés y ansiedad, tensión muscular en cuello y hombros, posturas prolongadas y disfunción de la ATM.
- Migraña: componente genético y factores ambientales (cambios hormonales, ciertos alimentos, estrés, variaciones de presión, ciclo menstrual).
- Cefaleas secundarias: hipertensión, infecciones, traumatismos, tumores o alteraciones neurológicas.
Diagnóstico: ¿cómo diferenciar una de otra?
- Historia clínica: frecuencia, duración, localización y síntomas asociados.
- Exploración física y neurológica: para descartar signos de alarma.
- Pruebas complementarias: TAC, resonancia o analíticas cuando se indique.
¿Cómo ayuda la fisioterapia?
Cefalea tensional
- Terapia manual: trabajo en trapecio, esternocleidomastoideo y musculatura dorsal/cervical.
- Liberación miofascial y puntos gatillo: mediante punción seca o presión manual.
- Estiramientos y ejercicios posturales: para mejorar la flexibilidad y prevenir la tensión repetida.
Migrañas
Aunque no son exclusivamente musculares, la corrección de disfunciones cervicales y posturales puede disminuir la frecuencia e intensidad de los episodios.
La combinación de terapia manual + educación del paciente + ejercicio aeróbico ha demostrado reducir días con cefalea.
Recomendaciones prácticas
- Diario de cefalea: registra patrones, desencadenantes y frecuencia.
- Ejercicio aeróbico regular: evita sobreesfuerzos durante la crisis.
- Relajación y manejo del estrés: clave en la cefalea tensional.
- Higiene postural y del sueño: cuida tu postura, almohada y descanso.
- Evita el abuso de analgésicos: previene la cefalea por abuso de medicación (CAM).
- Modera desencadenantes: café, chocolate o alimentos con glutamato monosódico.
Conclusión
Las cefaleas son frecuentes, pero tratables. La fisioterapia ofrece una vía segura y eficaz para reducir el dolor, mejorar tu calidad de vida y prevenir la cronificación. Si padeces cefaleas recurrentes, no te quedes solo con los analgésicos: apuesta por un enfoque global y profesional.